lunes, 7 de junio de 2010

160º paso - San Agustín de Guadalix (preparando el camino y el culo)

Que pocas ganas tengo de escribir en el blog, pero se que si no lo hago hoy voy a tardar mucho en hacerlo. Este sábado tengo examen y hace un rato se me cerraban los ojos mientras leía el Topic 1 and 2 de morfosintaxis; hoy estoy cadaver, hasta en clase me estaba quedando dormido, y lo peor es que no soy yo el alumno... la culpa la tiene el catarrillo que he pillado poco antes del 40 de mayo, que tiene narices que no me lo haya pillado en todo el invierno y ahora por ponerme el aire acondicionado en la actuación del otro día ¡zas!, si hubiera juntado todos los mocos hubiera podido hacerme el muñeco verde a tamaño real de Cazafantasmas.

Pero vamos a hablar un poco de la ruta de ayer, que merece la pena a pesar del cansancio y el poco tiempo que tengo. Ayer, domingo, quedamos Rocio, Isra e Ismael en el pueblo para hacer una ruta. Aunque había una posible alternativa al final optamos por ir a la que tantas ganas tenía, la que va a San Agustín de Guadalix y vuelve por Algete.

Eran las 9 y pico cuando yo llegué y allí estaban esperando, sin más dilación nos pusimos en marcha por el camino habitual que me lleva al colegio cada día, pero esta vez ibamos más despacio, no había clase. Desde allí bajamos por el polideportivo y fuímos a parar a un camino que desconocía, con una bajada bastante dura donde casi vuelco los tocinos en el último bache, pero por suerte no fue así.

Desde allí fuímos bordenado el río Jarama justo después de pasar un terreno arado donde cayó, ahora si, Ismael. El paisaje era precioso, pero no apto para alérgicos al polen; aquello parecía un apisaje invernal por el blanco del suelo y los "copos" que sobrevolaban a nuestro alrededor. Pasando por un merendero llegamos a una carretera de esas poco transitadas, donde vimos un rebaño de ovejas y un perrancano de los que me dejan petrificado, por suerte estaba degustando un lindo pajarito y pasó de nosotros. Ufff, respiré tranquilo. Después seguimos en dirección contraria al río hasta que lo tuvimos que cruzar, esta vez por un puente.

Así llegamos al camino paralelo a las pistas de despegue del aeropuerto de Barajas, y la verdad es que es impresionante ir tú con la bici y ver un vehículo moviendose a 256 km/h (buscado en internet) y despegar con ese ruído ensordecedor que nos hizo recordar el final de Perdidos. Una vez pasado este tramo del aeropuerto no se decir donde llegamos, pero tuvimos que pasar algún que otro riachuelo, aunque esta vez estaban más secos que hace un més según Isra.

Después de esto llegamos a una urbanización de esas que salen en la tele, en programas tipo Mujeres ricas, o En que casa de lujo vives tú o como se llamen... Una vez allí nos esperaba una de las peores cuestas del recorrido, que subimos bastante bien al estar asfaltada, mi problema fue que ahí fue cuando empezó a hacer ruiditos el movimiento de los platos, es posible que no estuvieran bien engrasados. Cuando llegamos al final de la cuesta bordeamos la urbanización hasta entrar en el Parque Natural de la cuenca Alta del Manzanares (creo que se llamaba así).

Este caminito también estaba muy chulo, porque aunque en la foto se ve un buen senderillo había un buen tramo en el que solo puede pasar uno y era muy divertido moverse por ahí, siempre con el cuidado de que no viniera ninguno de frente, que pasó, pero se pudo esquivar sin problemas. Llegados al arból que a quien se arrima buena sombra le cobija echamos un traguito de agua y nos hicimos la primera foto de grupo, y como decía Ismael: no importa la belleza de la foto ni la calidad, simplemente es de testimonio para decir que hemos llegado hasta allí.

Después llegamos a otra urbanización del estilo de la anterior y es donde empecé a dudadr si por donde habíamos pasado era un parqee natural, o era el parque de esa urbanización de lujo. En fin, nosotros a lo nuestro y a seguir dando pedales, hasta llegar a San Agustín, donde paramos a tomar un refresco y reponer un poco fuerzas. Solo llevabamos un poquito más de la mitad del recorrido.

Bajamos una trocha con la bici a cuestas y seguimos rodando, solo pensando en el final, ya que eran las 11 y pico y empezaba a hacer más calor de lo normal, hasta entonces había corrido algo de marea y no se había hecho nada duro, sobre todo porque a primera hora además de tener una buena temperatura estuvimos circulando pegados a un río y con chopos que daban buena sombra. Peeeero esto es lo que hay... mucho camino por terreno bastante llano y todo ello en un socarral, y lo que es peor, pasamos por una depuradora que no hay palabra para describir ese olor, ni siquiera se como viven los caballos que había en las fincas anexas. Pero bueno, a pesar de todo conseguimos subir otra cuestecita, ya solo quedaba una más. Aunque fue peor la bajada, empinadísima, tanto que hubo que bajarla andando para terminarla en otro terreno arado, donde volvió a volcar Ismael unos segundos después de la foto.

El siguiente tramo ya se me emepzó a hacer bola, como a los niños el atún en el comedor. Llano y más llano, sin sombras, con Algete a la vista pero muy lejos, una camino de estos de piedras grises, que ni es carretera ni es camino y que solo te hace pensar en el dolor de culo que llevas ya. Pero todo esto lo olvidamos cuando llegamos al tramo de los Cardos malditos... una trochilla minúscula, solo se veía suelo del ancho de la rueda de la bici, y todo lo que al principio eran margaritas y amapolas se convirtió en una prueba de las películas de Saw, todo lleno de cardos con ganas de anclarse a ti, si te bajabas de la bici malo, si seguías montado (y no tenías mucha habilidad) peor, estuvimos quitandonos espinas un ratillo...

De todas formas da igual, una vez que sales de casa tienes que volver, asi que venga a darle a los pedales hasta llegar a Algete, donde subímos la última cuestecilla dura, que todo hay que decirlo, son duras porque aquí todo es llano, porque esa cuesta en el Losar no es nada. En fin, no quedaba nada, una lasaña me estaba esperando en casa cortesía de Recetas Miflor, asi que seguimos adelante por el camino que sale del cementerio de Algete, justo después del cartel Coto plagado de cacas.


Al llegar a la fuente de Cuatro Caminos la última foto testimonial, después la última cuestecilla y para casa sin parar a tomarme ni una cervecilla. Nos habíamos hecho 67 km en 4 horas y 21 minutos, aunque realmente, contando las paradas fueron 5 horas.

Después de la lasaña no hubo siesta, el Rayo se jugaba el descenso y había que ir a verlo, eso si, me tocó ir solo, porque mis compis de asiento no vinieron, uno por ver a Nadal y otro por cumpleaños de sus sobris; menos mal que fuen un buen partido y con victoria, porque todavía estoy pensando en esa siesta que no me pude echar.

Mañana llevaré la bici al médico para que la pongan a punto para el camino, no quiero tener ningún problema, y ya le voy a poner las alforjas para entrenar con ellas, pero eso será cuando me la devuelvan sana y salva, asi que esta semana que debería seguir entrenando me tocará (estudiar mucho por supuesto) ir a la piscina un día a lo mejor o al gimnasio que ya que lo pago... lo bueno va a ser que parece que me quedo sin bici justo cuando barrunta agua, asi que espero tenerla para cuando vuelva a hacer "bueno" otra vez.


Para terminar quiero dar un consejo a lo Super-ratón: Antes de montar en bici o hacer cualquier deporte al aire libre... no olviden miralizarse, supervitaminarse y echarse protección solar factor 50 por lo menos...


1 comentario:

Nuria dijo...

Ese brazo da mucha angustia!!!!!!!!!!!!